hay momentos de la vida en que siento que la cabeza me va a explotar.
en realidad, no es por los momentos ni es la cabeza.
es cansancio del globo ocular, que se siente hirviendo.
siempre me ha pasado, de chico.
sé como prevenirlo, pero a veces es inevitable.
cuando me sucede, sólo debo desconectarme rápido y dormir un rato en oscuridad.
escuchando música agradable, mejor.
la semana pasada encontré un producto nexcare complementario a mi habitual terapia.
¡oh si!, ¡qué alivio!.

